Lo que no se vio en pantalla
Lo que no se vio en pantalla
El contexto: un show marcado por la polémica
El pasado viernes, en la localidad de Palmilla, el intérprete se presentó en lo que fue su primer espectáculo tras hacerse pública la noticia de su separación. La expectación era alta. No solo por el concierto, sino por la posibilidad de que el artista se refiriera por primera vez al quiebre que ha dado de qué hablar en el mundo del espectáculo.
Hasta el lugar llegó el periodista José Aguilar, junto a su camarógrafo Juan Pablo Leiva, con la intención de obtener declaraciones exclusivas.
Sin embargo, lo que ocurrió distó bastante de una conversación cordial.
Un intento de entrevista que terminó en tensión
Según el relato entregado por Aguilar, el equipo aguardó la salida del cantante en un espacio público, sin actitudes invasivas ni agresivas. Cuando Américo apareció, el notero formuló la pregunta respecto a su situación sentimental.
La reacción fue inmediata, pero no verbal.
El cantante, de acuerdo al periodista, no respondió y caminó rápidamente hacia su vehículo. En medio de ese desplazamiento, abrió la puerta y la cerró con fuerza, evitando cualquier diálogo con la prensa.
Pero la situación no quedó ahí.
“No fue un codazo”: la acusación directa contra el chofer
El momento más delicado se habría producido segundos después. De acuerdo con Aguilar, el conductor del artista intervino de manera violenta.
“El golpe no fue menor”, aseguró el periodista. “No fue un simple empujón ni un codazo accidental. Fue directamente un combo en el pecho del camarógrafo”, sostuvo, enfatizando que la agresión impactó directamente a Juan Pablo Leiva mientras este intentaba mantener el registro audiovisual.
El incidente no habría quedado registrado en cámara, ya que el profesional estaba concentrado en capturar imágenes del cantante en ese preciso instante.
La denuncia abre un flanco complejo: mientras el artista no habría emitido declaraciones, la acusación recae directamente sobre una persona de su equipo cercano.
¿Exceso de la prensa o reacción desmedida?
El episodio vuelve a instalar una discusión que se repite cada cierto tiempo en el mundo del espectáculo: ¿dónde termina el derecho a informar y comienza el derecho a la privacidad?
Aguilar fue enfático en señalar que se encontraban en un espacio público y que, por lo tanto, estaban facultados para realizar preguntas. Según su versión, no existió provocación ni hostigamiento previo.
Por otro lado, el silencio del cantante tras el incidente deja abierta la interrogante sobre su postura frente a lo ocurrido.
Un regreso empañado
Lo cierto es que el esperado retorno de Américo a los escenarios, tras días de intensa cobertura mediática por su ruptura con Yamila Reyna, terminó eclipsado por esta controversia.
En vez de centrarse en lo artístico, la conversación se trasladó a la tensión vivida fuera del recinto y a las acusaciones de agresión que ahora circulan en programas y redes sociales.
Mientras no exista una declaración oficial del artista o su equipo, el episodio seguirá alimentando titulares y debate.
