Una voz inolvidable
“Luchó con valentía hasta el final”: El mundo artístico despide a Kako Zará, una voz inolvidable
La noticia fue confirmada por la agrupación tropical jazz Orquesta Huambaly, donde se desempeñaba como voz principal, desatando una ola de mensajes de cariño, recuerdos y despedidas en redes sociales.
Una batalla silenciosa
Durante los últimos días, el artista permaneció internado en estado grave. Cercanos contaron que luchó con fuerza, acompañado por el cariño de su familia y el apoyo incondicional de sus seguidores.
Desde la Orquesta Huambaly compartieron un emotivo mensaje:
> “Luchó con valentía hasta el final, pero no alcanzó. Nos embarga un profundo dolor, aunque nos reconforta saber que descansa en paz, abrazado por el amor de sus seres queridos”.
Las palabras reflejan no solo la tristeza del momento, sino también el cariño que despertaba Kako en cada equipo humano del que formó parte.
Su historia en la música: de los escenarios clásicos al tributo al Rey
Kako Zará fue una figura versátil. Durante años fue el cantante de la orquesta del maestro Horacio Saavedra, uno de los nombres más influyentes en la música popular chilena. Allí consolidó su técnica vocal y presencia escénica.
Más tarde, como rostro fuerte de la Orquesta Huambaly, se transformó en un referente del tropical jazz nacional, aportando elegancia, potencia vocal y una identidad sonora muy reconocible.
En televisión también dejó huella. En 2011 participó en el programa de Canal 13, Mi Nombre Es…, donde sorprendió con su impecable tributo a Elvis Presley.
Su interpretación del “Rey del Rock” fue aplaudida por el jurado y el público, destacando no solo por su parecido vocal, sino también por su caracterización y manejo escénico. Fue un momento clave que lo acercó a nuevas generaciones.
La voz detrás de personajes inolvidables
Pero si hubo un ámbito donde Kako Zará mostró otra dimensión de su talento, fue en el doblaje. Su voz grave, versátil y expresiva le permitió dar vida a múltiples personajes tanto en animación como en producciones extranjeras.
Durante años trabajó como actor de doblaje, prestando su voz a figuras que acompañaron a distintas generaciones de televidentes. Colegas del medio lo recuerdan como un profesional meticuloso, capaz de transformar completamente su registro vocal según el personaje.
Entre sus trabajos más comentados se encuentran participaciones en series animadas, producciones internacionales y proyectos audiovisuales donde su capacidad interpretativa fue clave para conectar con el público hispanohablante.
En el mundo del doblaje chileno, Kako era reconocido por:
Su dominio técnico frente al micrófono.
Su capacidad para transmitir emoción solo con la voz.
Su disciplina y respeto por el trabajo actoral.
Su versatilidad para interpretar desde villanos intensos hasta figuras carismáticas.
Para muchos seguidores, descubrir que esa voz potente que escuchaban en televisión pertenecía al mismo artista que brillaba en los escenarios fue una sorpresa fascinante.
Un artista completo
Cantante, locutor, actor de doblaje, intérprete televisivo. Pocos artistas logran desarrollarse con éxito en tantas áreas distintas del espectáculo. Kako Zará lo hizo con pasión y profesionalismo.
Su legado no se limita a los escenarios ni a los estudios de grabación. También está en la memoria emocional de quienes crecieron escuchándolo, viéndolo en televisión o disfrutando su música en vivo.
Un adiós que deja huella
Hoy el mundo artístico chileno despide a una figura integral, trabajadora y profundamente querida. Las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, fotografías antiguas y recuerdos compartidos por colegas y fanáticos
La Orquesta Huambaly lo resumió con palabras que reflejan el sentir general:
> “Kako siempre estará en nuestros corazones y en la historia de la Orquesta”.
Y así será. Porque más allá de la tristeza, queda su voz. Esa voz que cantó, que interpretó, que dio vida a personajes y que emocionó a miles.
Kako Zará no solo fue un artista. Fue una presencia, una energía, una voz que hoy se apaga físicamente, pero que seguirá resonando en la memoria cultural chilena.
Descansa en paz.
